domingo, 27 de diciembre de 2009

Llorar a lágrima viva.


Llorar a lágrima viva.
Llorar a chorros.
Llorar la digestión.
Llorar el sueño.
Llorar ante las puertas y los puertos.
Llorar de amabilidad y de amarillo.

Abrir las canillas,
las compuertas del llanto.
Empaparnos el alma,
la camiseta.
Inundar las veredas y los paseos,
y salvarnos, a nado, de nuestro llanto.

Asistir a los cursos de antropología,
llorando.
Festejar los cumpleaños familiares,
llorando.
Atravesar el África,
llorando.

Llorar como un cacuy,
como un cocodrilo...
si es verdad
que los cacuyes y los cocodrilos
no dejan nunca de llorar.

Llorarlo todo,
pero llorarlo bien.
Llorarlo con la nariz,
con las rodillas.
Llorarlo por el ombligo,
por la boca.

Llorar de amor,
de hastío,
de alegría.
Llorar de frac,
de flato, de flacura.
Llorar improvisando,
de memoria.
¡Llorar todo el insomnio y todo el día!

OLIVERIO GIRONDO

lunes, 13 de abril de 2009

Corazón Coraza

Porque te tengo y no, porque te pienso, porque la noche está de ojos abiertos, porque la noche pasa y digo amor, porque has venido a recoger tu imagen y eres mejor que todas tus imágenes, porque eres linda desde el pie hasta el alma, porque eres buena desde el alma a mí, porque te escondes dulce en el orgullo pequeña y dulce corazón coraza porque eres mía, porque no eres mía, porque te miro y muero y peor que muero si no te miro amor si no te miro porque tú siempre existes dondequiera, pero existes mejor donde te quiero, porque tu boca es sangre y tienes frío tengo que amarte amor tengo que amarte aunque esta herida duela como dos aunque te busque y no te encuentre y aunque la noche pase y yo te tenga y no.